¿Cómo planear nuestro retiro?


Planear para nuestro retiro es, sin duda, nuestra prioridad financiera más importante. Y además es un proceso que no es estático, ya que tanto nuestro nivel de ingresos como nuestras necesidades pueden cambiar con el tiempo. ¿Cómo empezar? El primer paso es determinar nuestras necesidades para el retiro. Esto consiste en estimar el ingreso mensual o anual que necesitaremos para vivir cómodamente. Sin embargo, esto no es fácil e incluso los expertos en finanzas personales difieren sobre la forma más adecuada para hacerlo. Algunos autores afirman que en nuestros años dorados tenemos menos compromisos económicos, ya que seguramente nuestra vivienda será propia y habremos terminado con otros compromisos como puede ser con nuestros hijos. Afirman que un buen estimado es 80% de nuestros ingresos actuales (debemos revisarlo cada año). Esto puede ser un peligro, principalmente si estamos iniciando nuestra vida laboral, ya que nuestro ingreso será relativamente bajo y no representa el que podremos obtener con un crecimiento laboral (o en nuestro negocio propio). Otros afirman que los gastos se disparan principalmente en atención médica o las primas de estos seguros, si contamos con ellos, por lo que necesitamos un ingreso mayor al que tenemos actualmente. Nosotros pensamos que ninguno de los dos acercamientos es el más adecuado. Pensamos que la mejor manera de hacerlo es visualizando cómo queremos vivir nuestro retiro y calculando a partir de esto el dinero que necesitaremos anualmente para garantizarlo (a precios actuales). Una vez que hemos hecho esto, necesitamos calcular la cantidad de recursos que necesitaremos: cuántos años viviremos en el retiro. Un buen estimado (conservador) es asumir una esperanza de vida de 90 años, a los cuales tendremos que restar la edad a la que nos pensemos retirar. Por ejemplo, si deseamos retirarnos a los 65 años requeriremos acumular un monto tal que nos permita vivir 25 años. Y sí, querido lector, es un monto muy grande. Por eso es tan importante comenzar a aho­rrar de inmediato, idealmente desde que iniciamos nuestra vida laboral por lo menos 10% de nuestros ingresos para este fin. Revisar nuestras fuentes de ingreso Si somos asalariados, por ejemplo, y cotizamos en el IMSS o en algún otro esquema de seguridad social (como el ISSSTE) podemos tener un ingreso potencial para el retiro, derivado de los beneficios que brindan. Por ejemplo, podemos revisar la calculadora de la Consar (www.consar.gob.mx), la cual nos permitirá estimar la pensión mensual que podríamos obtener, tomando en cuenta el saldo actual en nuestra afore y proyectando las contribuciones, rendimientos y comisiones hacia el futuro. Cuando lo hagamos, seguro notaremos que este ingreso no será suficiente para lograr un retiro como el que soñamos. Esto nos lleva a que necesitaremos complementar nuestros ingresos con otras fuentes, como puede ser un plan de pensiones privado, un seguro de retiro o bien un fondo de ahorro propio que nos permita ir forjando un patrimonio con el tiempo. Sin embargo, cuando se trata de ahorro para el retiro, un vehículo ideal es formar un Plan Personal de Retiro (PPR) y aprovechar los distintos estímulos fiscales que existen para este fin, de los cuales hablaremos en nuestra siguiente colaboración.

 








DAVID DE LA SOTA



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