Definiciones breves para usar en recuadros, tooltips o secciones informativas (sin números).
Mide la variación promedio de los precios de una canasta representativa de bienes y servicios consumidos por los hogares en México. Es el indicador estándar de inflación al consumidor y referencia para ajustar salarios, rentas, pensiones, contratos e instrumentos indexados.
Refleja la tendencia más estable de la inflación al excluir componentes con precios muy volátiles o influenciados por choques temporales (principalmente energéticos y algunos agropecuarios). Se usa para evaluar la presión inflacionaria de fondo y la persistencia de la inflación.
Captura la parte más volátil de la inflación, asociada a bienes y servicios con precios que pueden cambiar bruscamente por clima, estacionalidad o ajustes administrados (por ejemplo, agropecuarios y energéticos). Es útil para entender choques de corto plazo en la inflación.
Mide la variación de precios a nivel productor (antes de llegar al consumidor) excluyendo productos petroleros e incorporando servicios. Ayuda a identificar presiones de costos internas y su posible traslado futuro a precios al consumidor, sin el ruido específico del petróleo.
Indica cómo cambian los precios de los bienes y servicios producidos para su demanda final (consumo e inversión), antes de impuestos y márgenes comerciales al consumidor. Sirve para anticipar presiones de precios en la economía real y en cadenas de suministro.
Mide la variación de precios a nivel productor incluyendo productos petroleros e incorporando servicios. Es más sensible a choques de energía y commodities, por lo que ayuda a leer presiones de costos cuando el petróleo influye en la estructura de precios.
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